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lunes, 22 de septiembre de 2014

tales of... A la deriva : Harly y la fabrica de mentes dociles

Harly tuvo que agarrarse fuertemente a la barandilla de flexiacero para que los vientos magnéticos, que salían del núcleo de hadrones del reactor de Thilium, no se la llevaran por los aires. Lo que más le había impresionado de recorrido que les había hecho el jefe de ingeniería por la estación espacial, fueron los bloques de almacenamiento de reclusos. Los reos permanecían en animación suspendida dentro de lo que se denominaban vainas, unos capullos de piel sintética llenos de liquido amniótico, hasta terminar con su condena. Según les explicó el propio Robert Chrome, aquella era la manera más humanitaria de rehabilitar a los criminales pues durante su estasis eran reeducados de forma subliminal a trabes de Nanoids alojados en su cerebro. El propio Chrome se había quedado sin palabras cuando la joven le había preguntado si era posible que los reos sufrieran un rechazo inconsciente al programa de reeducacion sináptica. Aquello horrorizó a la joven ingeniera que no dijo nada más.

" Contemplad el núcleo del Reactor de Thilium..." 
exclamo en ese momento el Jefe de ingenieros, levantando la voz para hacerse oír a través del estruendo de la gigantesca maquinaria que daba energía a toda la estación. "Si el Sanctum es el cerebro de la estación, esto sin duda son sus tripas..." continuó bravucón, " con la potencia generada en su interior se podrían mantener 4 ciudades-colmena conectadas en serie... sin duda algo nada despreciable, toda esa energía fluye a través de toda la estación." Henchido de orgullo, Chrome da unos golpecitos en una de las vigas de flexiacero del reactor mientras termina diciendo " nos mantiene vivos..."
Una escotilla se abrió entonces en el lugar donde terminaba la plataforma donde estaban y de ella salieron varios cadetes mecánicos, uno para cada uno de los ingenieros recién llegados.
"Estos son vuestros ayudantes asignados, son un poco torpes y están muy verdes pero seguro que al menos os podrán sujetar una luz para que apretéis bien una tuerca..." Dijo el jefe de ingenieros en tono socarrón " lo que transportan en los aerodeslizadores son vuestros nuevos droides de mantenimiento, ciudad bien de ellos, si se os rompen los arregláis vosotros y andamos bastante mal de repuestos, así que si tenéis que retocar cualquier cosa, notificarlo a vuestro jefe de área y el me lo comunicará a mi" continuó " Nada más por hoy, novatos, bienvenidos al Ingeniarium.",y tras decir esto se retiró.
Un joven tímido se acercó a Harly temeroso. Empujaba el aerodeslizador con una extraña mezcla de desgana, curiosidad y vergüenza. " soy Clive Knox y seré su asistente" tartamudeó " traigo un...""lo se lo acaba de decir el jefe de ingeniería... activa lo y veamos que juguete tenemos entre manos" lo interrumpió Harly amablemente. Clive pulsó el botón de encendido del drone y este empezó a emitir un pequeño zumbido. El bot se irguió, en la parte ventral apareció un display laser que indicaba que el software se estaba descargando.

"Droide de mantenimiento 70654XR72 designación Virgilium... esperando ordenes" la maquina se activó por completo y empezó a levitar de forma magnética.

"vamos Clive, enséñame donde están las celdas de ingeniería, llevo 3 meses viajando por el espacio y necesito un poco de descanso" dijo Harley " a este ya lo enderezaremos mañana, ahora parece una cafetera flotante pero con unos ajustes será hasta divertido".



Fragmento del capitulo "La llamada del abismo", incluido dentro de "A la deriva..."

Una idea original de Al Frost.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Tales of... Avalorn : Cicatrices







Astharis Loken posó entonces su mirada en el reflejo que le devolvía el espejo. Una cicatriz le horadaba la cara por encima del ojo derecho. Su primera cicatriz. Se la había hecho durante su primera contienda, durante el asedio al Anillo de Fuego, a las ordenes de su padre, el Rey del Magma y Señor de las Llanuras. Lord Faradar Connor, señor del castillo, se había rebelado contra los designios de su rey, alzándose en armas contra él. En respuesta Mercer Loken había asediado la fortaleza costera de la familia Connor durante más de cuatro meses. Astharis tan solo tenía trece años. Es indescriptible lo que el fragor de la batalla hace hacer a los hombres. Su señor padre había encabezado el asedio la última noche, había abierto una brecha en sus murallas y matado hasta a dos cientos hombres con sus propias manos, antes de caer en el patio de la fortaleza. Astharis lo vio todo. Lord Faradar , tras esquivar la temible estocada del Rey del Magma, le había hundido su enorme mandoble en el cuello hasta el corazón dejando la mitad de su torso colgando de jirones de piel y carne desgarrada. La sangre de su padre le salpicó en el rostro, caliente. En aquel momento el joven magistral perdió el control. Sintió el fuego de Prometeo en su interior. Saltó de su parapeto con su cimitarra por delante, destrozó a tres hombres de los Connor y se encaró con el asesino de su padre. La ira fluía a trabes de sus venas como un veneno. Sus ojos poseídos por la furia querían dar muerte a aquel mal nacido. Más, Astharis era un niño todavía. mientras que Lord Connor había luchado en más de mil batallas. Recordaba perfectamente como su enemigo blandía su mandoble con gran destreza, el ruido del acero al chocar contra el acero de su cimitarra y contra su escudo de roble. Sin embargo lo que más se le quedó grabado era la expresión, desencajada y enloquecía, de su adversario. La fortaleza había caído, los hombres aún leales a Lord Connor, tiraban sus armas y se rendían ante el poderío militar de los Loken o salían corriendo a toda prisa, huyendo para escapar de la masacre, más en su batalla personal Astharis iba a perder y su enemigo lo sabía. Lord Faradar lo tenía acorralado contra un muro cuando de un tajo le marcó la cara para siempre. El joven Magistral se quedó paralizado, sabía que su vida había llegado a su fin. Connor Se encontraba allí, en frente suyo, preparado para asestarle el golpe de gracia. El terror le atenazó la garganta y las lagrimas empezaron a caer por sus mejillas. Lo último que pudo ver, antes de cerrar sus profundos ojos azules, fue el arma de su adversario cortando el aire hacia su cabeza.

Todo terminó en aquel instante. La poderosa hoja de la lanza de su hermano Thyris atravesó el pecho de Lord Faradar desde la espalda, destrozando sus costillas y partiendo, vengativa, su negro corazón. Connor dejo que su mandoble se resbalara suavemente de entre sus dedos mientras caía de rodillas. En sus últimos momentos clavo sus ojos marrones en los suyos.

"No me has derrotado...  él siempre será mejor que tu"

Pareció decir antes de desplomarse sobre un charco de sangre.

Fragmento del capitulo "Campanas de boda", incluido dentro de "Avalorn, Volumen I".
Una idea original de Al Frost.

viernes, 26 de abril de 2013

Tales of... The Evil on the Road: Tras la estrella de nueve puntas.


El viejo motor del destartalado Buic, emitió un leve ronroneo irregular antes de detenerse frente a una fábrica abandonada. No había parado de llover en toda la semana y en el barro se apreciaba claramente las huellas de neumático de una huida prematura.
El detective privado desenfundó su Magnum 357 y se aproximó a la oxidada puerta de la fábrica. El chirrido de la pesada puerta, resonó en el interior con un escalofriante eco que estremeció al detective. Se adentró en el espacio vacío de una manera prudente, no quería sorpresa. La nave era enorme y parecía haber sido saqueada por los famosos ladrones de cobre, que azotaban Las Vegas desde hacía años.
Caminó sigilosamente mientras escudriñaba el interior para encontrar alguna pista reciente relacionada con la Orden de los Nueve Ángulos. Una secta satánica secreta procedente del Reino Unido que actualmente había recobrado importancia en la ciudad del juego. Desde su reciente aparición habían estado desapareciendo niño y niñas de cualquier estatus social, raza o religión cosa una coincidencia demasiado evidente para el obsesionado detective privado Jeremías Ortega.
El recinto estaba impregnado con el olor sangriento de la muerte, algo o alguien había muerto recientemente en aquel lugar. Ortega reconocía ese sucio sabor de la muerte, oscuro y visceral. Todo aquello tenia un macabro aspecto similar al de todos los casos que investigaba el detective. Casos paranormales. Desde la muerte de su amada Cristal, la vida de Jeremías Ortega era un cóctel explosivo de alcohol, juego, peleas clandestinas y obsesiones con cultos satánicos. El carismático detective tenía un odio especial a las sectas.
Sus peores temores se hicieron realidad cuando descubrió un pequeño rastro de sangre reciente. Avanzó lentamente por el estrecho pasillo formado por enormes tuberías y canalizaciones de todo tipo hasta una amplia sala. La luz provocada por centenares de velas aclararon la vista del detective velada de un manto de oscuridad hasta el momento. Lo que pudo ver a continuación lo estremeció verdaderamente. El joven Rick Barrow colgaba boca abajo de un polígono estrellado de nueve puntas hecho con vigas de metal que pendían del techo con gruesas cadenas. El pequeño altar bajo el cuerpo del chico estaba bañado en su sangre que todavía goteaba del profundo corte de la garganta. Extraños jeroglíficos estaban pintados por las paredes con la sangre, seguramente del muchacho, formando extrañas figuras. El veterano detective sacó unas paginas pertenecientes a diversos libros arcanos y los comparó las inscripciones de las paredes hasta que encontró unas semejantes. Las descifró con la ayuda de su bloc de notos, en el que apuntaba todas sus averiguaciones desde hacia mas de quince años.
Se acerca...
Aquella afirmación rubricada con la sangre de los inocentes sobre las sucias paredes de aquella factoría abandonada estremecieron al curtido detective, así como despertó en el mas dudas de las que traía al llegar allí.
Se acerca. Que o quien, es lo que los miembros de la Orden de los Nueve Ángulos esperaban con tanto anhelo.

En aquel momento en el exterior de la fábrica siete motos, con el nombre de Outlaw Raiders escrito en ellas, rugieron al llegar a aquel lugar.

- Aquí hay alguien más, Adrian – dijo uno de ellos.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Tales of... The Evil on the Road: Sombra entre planos

“¿Mi eternidad de vigía y protección es recompensado con el destierro más humillante?”


Esto es lo que hubiera pensado una criatura precedente de otro plano existencial, antes de que su planeta fuera devorado por Ahi’Altahiry Ganjo. El devorador de sistemas creaba agujeros negros que se tragaban los mundos y las estrellas, parecía un horrible amanecer negro . Pero a una criatura como él no pensaba, solo existía, o así eran las reglas de Cosmos.
Estaba preparado para dejar de existir. Esa era la voluntad de su señor. Vio como la supergravedad del aliento del Ganjo destruía su materia oscura molécula a molécula. Sintió el frío abrazo de la muerte cuando, una traslación de un campo intrínseco se abrió delante de él. En ese momento, y fuera de toda regla, pensó.

“No seré humillado”


El campo intrínseco se cerró tras de sí haciendo que se perdiera en la Nada durante eones atemporales. Un lugar donde cualquiera, excepto él, se extraviaría en los confines de la locura y sentiría las afiladas garras del mal absoluto. El enemigo de su señor, el aniquilador primordial, Caos.
Ya había fallado a su señor al no aceptar su destino, incumpliendo la norma mas sagrada, así que, ese lugar no podía ser peor que las represalias de Cosmos. Un lugar donde pensar eternamente.
Un destello atenazó al ser hecho del material intangible. Otro campo intrínseco se estaba abriendo ante él. Por primera vez en mucho tiempo volvió a sentir en calor de los rayos de una estrella. Su mundo, antes de ser devorado por el Ganjo, también poseía una estrella similar. Atraído por el recuerdo cruzó el campo intrínseco.
La criatura de sombras, experimentó por primera vez un sentimiento desconocido, el dolor. Un dolor tremendamente apabullante que destrozó sus percepciones innatas. Este sistema no lo aceptaba. Este plano de existencia no necesitaba de su protección. Las leyes del equilibrio empezaron a hacer mella en su materia.
Descubrió que no podía escapar de las reglas de su señor, si no era devorado por el amanecer negro del Ganjo, iba a ser eliminado por los guardianes de aquel sistema. Guardianes como él.
Cuando toda esperanza estaba perdida, el dolor desapareció. La fuerza para eliminarlo había desaparecido, y eso solo podía haber sido dado por una razón. Uno de los guardianes, había muerto.
Debilitado y malherido, no iba a durar mucho en ese estado, su materia se consumiría hasta desaparecer si no le ponía remedio.
A lo lejos, el único planeta habitado del sistema, era su solución. Descansaría en el cuerpo de un mortal hasta sanar sus heridas, cosa que podía llevarle tiempo.
En un descampado, alejado de la ciudad, había un adolescente al que los abusones de clase le estaban dando una paliza. Pasó como un rayo, los mortales ni se dieron cuenta y ya se encontraba en el interior de uno de ellos. La oscuridad invadió al joven malherido por la paliza y miles de tentáculos salieron de su sombra destripando ferozmente a los matones.
La criatura precedente de otro plano existencial se encontraba al fin a salvo. Aquí, ni el temible Ahi’Altahiry Ganjo, ni la soledad interminable de la Nada, ni su señor Cosmos iban a encontrarle. No mientras se mantuviera oculto.

Firma: Al Frost

lunes, 16 de mayo de 2011

Tales of ... WichDefenderUnit: Cold war. Volumen I

La sala de espera que había junto al despacho del secretario del consejo de seguridad de las Naciones Unidas era todo un ejemplo de austeridad. Una lámpara, una mesilla para sostenerla y un sofá de escai negro conformaban el total del mobiliario.
Frank Norton llevaba esperando pacientemente allí ya casi veinte minutos.Sabia que no podía exigir mas prisas, pues en el interior de aquel despacho se coordinaba la reconstrucción política y social de la herida Europa. Cinco años habían pasado ya desde que la segunda Guerra Mundial terminase y ahora el horror de la guerra quedaba atrás pero los viejos rencores aun seguían presentes así que la actividad en el despacho debía de ser frenética.
El telón de acero, había caído y las hostilidades Soviéticas habían aumentado.
El entrenamiento de Norton le obligaba a analizar instintivamente los riesgos potenciales de la sala de la sala y los enormes ventanales eran una clara amenaza.
Un instante después la pesada puerta de madera noble se abrió, y una cara conocida para Norton salió a recibirlo.
Donovan se alegró, y mucho, de que en ese momento Frank Norton estuviera frente a él. Parecía que para el los años no pasaban, con su pelo lustroso y mañosamente peinado, su traje negro limpio, como recién sacado de una tintorería de lujo, y sus zapatos italianos.
A su vez Frank Norton estaba francamente sorprendido de haber recibido aquella carta que lo invitaba a una reunión con alguien que , antaño, lo desacredito públicamente y lo destituyó de su cargo en la ya olvidada DIP.


Donovan se sentó y saco una caja de puros de uno de sus cajones y le ofrece uno a Norton, quien educadamente lo rechaza. Ante la negativa del agente, Donovan, bromea sobre lo bien que viven los comunistas. Frank Norton intenta ,sin éxito, ocultar la repulsión que le causa el ver a un compatriota suyo alabando a la facción rival.
Donovan al ver su reacción se altera un poco y rápidamente saca un informe de un archivador situado junto a su mesa.
En aquel momento el agente Frank Norton descubrió el objetivo real de aquella reunión de viejas glorias del espionaje.
El informe contenía, entre otros muchos documentos, una transcripción de una trasmisión de radio Soviética que informaba del hallazgo de un objeto de rara talla e increíble poder.
La cara del Agente Norton se quedó petrificada cuando una bala de precisión rompió el enorme ventanal e impactó en el cuello de Donovan.
La enorme herida, mortal de necesidad, proyecto la sangre en enormes chorros hacia Norton que quedó cubierto de ella.
Todas las alarmas saltaron inmediatamente después de la muerte de Donovan y Frank Norton
se vio acorralado entre un tirador oculto en alguna ventana y los equipos especiales que entrarían y creerían que el propio Norton era el tirador. Se resguardó tras el escritorio del despacho y desenfundó su Six Hour de gran calibre para buscar al asesino de Donovan.
El tirador ya no estaba, se había escondido entre las sombras. Y eso dejaba al agente como único sospechoso.
Frank Norton empujó el escritorio contra la puerta, con todas sus fuerzas, justo a tiempo de impedir el paso de los agentes de seguridad del edificio.
El agente Cogió su maletín y saltó por la ventana rota. Para cuando lograron entrar Norton no era mas que un rumor.

Firma: Al Frost.

jueves, 21 de abril de 2011

Tales of... Witchcraft: Condena de amor.

En la ciudad de los muertos, en una modesta casa del centro de la ciudad, una familia preparaba a su pequeña hija de cinco años para su ceremonia de iniciación.
La chiquilla estaba nerviosa y asustada, pues para ello tendría que cruzar el mar de almas pero, no estaría sola. Su madre la acompañará en el viaje y será la testigo del ritual.
El aire se volvió más pesado de repente, los objetos de la casa empezaron a envejecer y a perder su lustre y el caluroso sol que entraba por las ventanas se convirtió en un frío helado y oscuro. En el centro de la habitación se abrió un portal del que emergió una horrible figura deforme.
La madre de la joven niña agarra a su hija y la protege colocándose delante de ella. Una enloquecida y demente carcajada metálica resonó por toda la casa. Mientras preguntaba por que no había sido avisada de tal acontecimiento. La madre se arrodilla ante la nueva presencia y con voz temblorosa le pide clemencia por su ofensa. Un huesudo y putrefacto brazo se extiende para agarrarla del cuello y acercarla a su horrible cara. Con un rechinar metálico salido de su mandíbula le dice a su hija que ella será la testigo de la ceremonia de su nieta.
En aquél momento Fausto, el padre de la niña, descendió por las escaleras de madera envejecidas por la presencia de la horrible abuela. Miró a su suegra con desprecio pero bien sabia que no podía hacer nada contra ella, así que le rogó que soltara a Euclide.
La vieja soltó a su hija y se acercó a su pequeña nieta para llevársela con un portal hacia el Tratado.

Hacía frío y la pequeña temblaba por la gélida bruma que provenía del extenso mar de almas que tenían frente a ellas. La vieja se quitó su sayo y tapó a su pequeña nieta en un caluroso gesto. La pequeña miró con gratitud a su abuela por primera vez.
Al llegar al dominio de las dementes Parcas, estas arrancan un pelo de la rubia melena de la niña y predicen el futuro de esta con su único ojo compartido. El pelo de transforma en unas letras doradas y brillantes que dicen:



“Maldito sea aquél pobre infeliz que te ame por que sufrirá por el fuego de la soledad eternamente”

La pequeña mira a su abuela y con su voz infantil le preguntó si eso significaba que no podría amar a nadie por miedo a que este sufriera eternamente. La vieja hace rechinar sus dientes metálicos y le responde que ella podría apagar ese fuego y apaciguar su soledad.
La niña sonríe con una cara de agradecimiento mientras las dos cruzan el extenso mar de almas en la barca de Caronte.

Firma: Al Frost y Shadow.

lunes, 28 de marzo de 2011

Tales of... Rekiem: Ascensión

La Casa Dorada, la ciudad de los dioses, suspendida en el centro del universo. Dorados minaretes, construcciones de extrañas formas y quilometros de altura, se extienden hasta donde alcanza la vista.
Veo algo que brilla con la intensidad de un punsar suspendido sobre el centro de la ciudad... es enorme, la Casa de la Verdad. Hogar de Cosmos, mi señor.
Ahora empiezo a recordar, el arrabal, el humo de los puros que compartia con Simon, la mirada de Luna. Todo queda atarás. Esto debe de ser estar muerto.
Percibo un movimiento instintivo muscular a mi espalda, me doy cuenta que estoy volando, suspendido gracias a unas enormes alas que me nacen en los homoplatos. Negras y rojas, mis alas gotean sangre.

Ahora me fijo en que mi atuendo ha cambiado, torso desnudo y gran cinturón de hebilla dorada, hay una inscripción en ella que no se leer. Túnica blanca con adornos rojos y dorados que llegaría hasta el suelo, si en este mundo hubiera algo parecido...
No estoy herido, pero las vendas cubren mis brazos y piernas, fuertes casi a modo de armadura.
Me adentro aun mas en la ciudad y mi soledad se transforma en concurrencia en un abrir y cerrar de ojos. Millones de atareadas almas flotaban por aquí y allá cumpliendo las ordenanzas que dicta el Acta del Destino.
Noto el ojo de Gabriel. Respondo a su llamada. ¿puedo hacer esto?, antes no podía.
Él te llama, me responde.
Nauseas, han teletransportado mi cuerpo.
Una legión de seres como yo formamos a la perfección, divididos en secciones delimitadas por diferentes estandartes.
Pienso en Luna, el sonido de su voz mientras me susurra al oído sus mas ocultos secretos, sus manos acariciando mi piel.
La fuerza de la voz de Gabriel me saca de mi ensimismamiento momentáneo: "Vuestro cometido es hacer que la justicia pervalezca, sois el brazo ejecutor del cosmos, los dioses nos respetan, los demonios nos temen. Somos los Guardianes del Cosmos"
Todos repetimos la oración mientras despegamos en perfecta formulación hacia la armería.
No hay colas, cada uno llega en el momento adecuado, para recoger el arma adecuada, con el espíritu de su portador. Veo alabardas, veo guadañas...
Decepción, me ha tocado un cuchillo. Lo agarro con confianza, siempre ha sido mi arma favorita. Noto una parte del arma vinculandose con mi ser.
Rezo:"Este es mi cuchillo, hay muchos iguales pero este es el mio. Sin mi, mi cuchillo no es nada. Yo sin mi cuchillo, no soy nada."
Es un buen cuchillo, grande pero lijero, letal pero sutil.
Nos movilizan, alguien llega, es un dios. Hades. Percibo su edor a años luz de distancia. Miguel en persona lo escolta. Noto su poder, su espada llameante. Miguel es un amigo personal de Gabriel, mi capitán aquí, iguales en poder y sabiduría.
El dios llega y por primera vez se nubla en la casa dorada. El perfecto clima se desmorona en cuanto el dios del imframundo posa sus lodosos pies sobre el dorado pavimento que lleva a la casta ciega.
Sus orgullosas facciones dibujan una chulesca sonrisa. Viene con ganas de pelea y la quiere en la casa de la justicia, para que seamos nosotros los que tengamos que ejecutar su venganza personal. Cerdo cabrón, que tu perro Mephisto te haga el trabajo sucio!

Antes de subir la escalinata se gira y me mira. Me reconoce y dice para sí mismo: "Ahora aquí, entra cualquiera...".

El caso del que se le acusaba era grabe. Un dios acusando a otro de traición al Cosmos. Solo la adepta de Cosmos, Justicia, podía juzgar un crimen tan horrible.
Me siento muy pequeño ante tanto poder, cuando de repente Justicia me señala y dice: "Adrian Frost, Campeón de Terra. Suba al púlpito Veritas"...

Firma: Al Frost.

sábado, 5 de marzo de 2011

Tales of ... The Black Tower: Las mentiras de mi hermana.

El Circulo nos había encomendado una tarea realmente fácil pero, se volvió realmente complicada por culpa de mi hermana.

La tarea era recuperar una pequeña reliquia que se encontraba en posesión del clan de la araña. Mi hermana, ese extraño brujo sin cuerpo y yo, nos adentramos en la cueva escavada en la misma Torre Negra que, eran los aposentos de los brujos de la paralisis.
Era la primera vez que me adentraba en los aposentos de este clan. Tuve que lanzar un hechizo de visión en la oscuridad ya que no podiamos ver absolutamente nada. Cuando nuestros ojos se adaptaron a la infravisón pudimos ver las miles y miles de telas de araña que recubrian toda la cueva y sus pasillos. El brujo sin cuerpo lanzó un hechizo de invisibilidad para que no puedieramos ser vistos por los discipulos que dormian placidamente envueltos en sus propias telas de araña. Extrañamente nosotros si podiamos vernos entre nosotros pero un poco mas translucidos.
Después de atravesar unos cuantos pasillos llenos de telas de araña y un olor realmente pestilente e insoportable, llegamos a la entrada de los aposente del lider del clan, Arakh. Y allí estaba él, bocabajo, colgado de un grueso y largo hilo de araña, leyendo su gran libro de hechizos junto a la reliquia que teniamos que recuperar.

El plan era simple, Arakh podia sentir cualquier movimiento de las telas de araña, asi que, el brujo ilisionista y yo nos colocariamos en diferentes puntos de la habitación y moveriamos los hilos para distraer al brujo araña y asi mi hermana pueda recuperar la reliquia facilmente. Gracias a la invisibilidad Arakh pensaria que los hilos los ha movido un pequeño roedor y saldriamos de allí como si nada.
Movimos los hilos y el brujo araña detuvo su lectura para poder sentir de donde venia el movimiento de su tela. Después de unos pocos segundos se dirigió donde me ocultaba yo. A mitad de camino hacia mí, mi hermana salió a paso ligero de su escondrijo para recuperar la reliquia pero, cuando ya la tenia... se detuvo. Se detuvo ante el gran libro de hechizos de Arakh y parecia estar leyendo algo mientras que Arakh se acercaba a mí lentamente. Al parecer, lo que mi hermana estaba leyendo, no estaba escrito solo en ese lado de la hoja y vi como ella pasaba la pagina. Esta, impregnada de telas de araña hizo que Arakh se diera la vuelta inmediatamente con un extraño silvido amenazador.


Mi hermana no se habia dado cuenta de ello y el brujo se le hacercaba con sus ocho patas aracnidas rapidamente, así que tuve que hacer algo. Disipé mi invisibilidad y Arakh me miró automaticamente maldiciendome con sus palabras. Saltó hacia mí lanzandome un chorro de una massa pegajosa que logré esquivar por los pelos, mientras vi como el brujo sin cuerpo se acercaba a mi hermana y los dos se escapaban de allí. Me encontraba solo ante uno de los brujos mas poderosos de la Torre Negra y por aquél entonces mi magia no era tan poderosa como la de ahora. Realmente sentia que ese era mi final pero, ahun podia hacer algo realmente arriesgado. Agarré unos cuantos hilos de araña y utilicé la magia que mejor se me daba en ese momento, el fuego. La enorme tela de araña empezó a prender rapidamente y en pocos segundos toda la habitación se llenó de llamas que iluminaban la oscura sala.
Arakh aterrorizado por las llamas y cegado por su luz, empezó a agitarse dando tumbos por la habitación y golpeando sus paredes. Las telas de arañas que colgaban del techo empezaron a caer envueltas en llamas y por fortuna mia unas cayeron en los ojos del brujo araña cegandolo y haciendo que no me pudiera reconocer en un futuro. Salí de la habitación rapidamente pero fuera vi como todos los discipulos del clan de la araña se acercaban a mí gritando y maldiciendo, en ese momento sentí mi muerte pero, los discipulos pasaron de largo y ni siquiera me hicieron caso, corrieron a socorrer a su maestro. ¿Como hera posible que no se dieran cuenta de mi presencia? Entonces vi a mi hermana junto al brujo ilusionista que me habia lanzado el hechizo de invisibilidad justo a tiempo para no ser visto.Después de que nuestra nueva maestra nos agredeciera el haber recuperado la reliquia e informarnos de que estabamos ascendiendo en el Circulo, le pregunté a mi hermana que es lo que leyó en el libro de Arakh que casi hace que me maten. Ella, con su cara sonriente como siempre, me dijo que no se habia detenido a leer el libro, sino que un hechizo de paralisis rodeaba la reliquia y tenia que desacerlo, lo que le llevó varios minutos. Se disculpó y me dijo que me invitaba a cenar esa noche como disculpa.
Ese día fue el primero de las futuras mentiras de mi hermana.


Firma: Shadow.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Tales of ... Rekiem: Adrian's Dream

El Sueño,todo fué distinto después de ello,todos sabíamos que a Adrian le encantaba la sangre de bruja,incluso yo mismo. Después de mas de doscientos cincuenta años vagando por la tierra,he experimentado con el poder de esa sangre.
Esta causaba un gran verigo psicotropico en la percepción distorsionada de un inmortal. Pero en un vampiro la cosa cambiaba, este entra en una especie de trance donde es capaz de ver y oir entremezclado, el fururo, presente y pasado de todas las cosas. Aun ahora me aturde la capacidad visionaria que experimentó el lunático de Frost cuando transcribimos las ciento cuarenta cintas de interrogatorio realizadas por la Guardia de la Luz...

"Me adelanto al movimiento del destino y decido que ya es hora de apaliar mi soledad. Busco y busco entre las sombras de unas ruinas que me resultan extrañamente familiares, pero no encuentro nada. Una acción divina apartó la oscuridad para dejar ver a La Bailarina que, con sus giros y cantares me dejó desarmado para que mis entrañas fueran consumidas por el Traidor."

"No me quito culpa ninguna de que perdiera interés en el creador de ilusiones Reales que ahora me toca interpretar a mi."

"El Traidor, en sus tramas, no pudo evitar traicionarme. Pues esta en su naturaleza, saben?... Y luego le tocó el turno a la Bailarina.
Ella, herida y sangrando por trapera puñalada, vino a mi en busca de la ilusión de seguridad que necesitaba"

"No hay nada como disponer de todos los elementos para cocinar una enorme cantidad de sopa de venganza, tan bien especiada que nadie diría quien es el cocinero.¿Verdad Hades?"

"Y siguió bailando para el gran Ilusionista, inocente, casta pero dolida por lo sucedido con el Traidor.
El Traidor se pone la mascara de tierno infante y empieza un canto de sirena que le enseño la misma Bailarina. Esta al escucharlo se convierte en la Bruja del Diamante"

"Una nueva bailarina ocupa el lugar que deja la otra, esmeraldas en sus ojos y cara angelical"

"Como todos los personajes cambian su papel el ilusionista asume el rol de "Korumaku" tejiendo tramas con hilos invisibles para enfrentar a todos sus muñecos"

"El juego esta claro, el inocente infante tentará a la Bruja Blanca con el canto de sirena. El "Korumaku", que ya sabe de las traiciones de las que es capaz este infante, esta prevenido de los intentos que hace por arrebatarselas"

"Cuando el "Korumaku" recupera a sus muñecos, lo hace bien; los limpia los pinta los viste y les tensa bien los hilos, tanto tanto que pueden llegar a romperse"

"El "Korumaku" tapa los ojos de la Bruja Blanca y envelesa con sus palabras y acciones a la nueva bailarina para que caiga rendida a los brazos del Ilusionista"

"Pero este juguete es distinto, esta Bailarina no solo se mueve por amor del Ilusionista. Sino que necesita sentir el amor de todos incluso la del "Korumaku". Difícil no ser el centro de atención bailando como una cíngara interpretando la famosa danza de los siete velos"

"El amor del que lleva los hilos hara que esta Bailarina se convierta en la Bruja de Jade."

"Esto enfrentara a las dos brujas, ya que las dos son de reinos muy distintos... Y si este listo "Korumaku" sabe bien mover los hilos, se vengara del Traidor haciendo que el diamante se rompa ante el jade, aun siendo tan puro.
Cuando el cristal mas puro se rompa el "Korumaku" amasara polvo de estrellas y de él nacerá el alma mas pura.
La Bruja del Diamante sera pues la esclava de la locura, La bruja de Jade será la reina Esmeralda y el Traidor...Hum!...el Traidor no vivirá para contarlo..."



El sueño sigue siendo la clave y no se porque. Aun sin ser como ese lunático de Frost puedo ver a través de las metáforas que albergan estas grabaciones pero, ¿quienes son las Brujas de las que habla?, podrían ser las famosas Musas, o quizá Ninfas.
¿Y el Traidor? quien es el que traicionara a Frost, el héroe de la ciudad de los niños perdidos... EL campeón de Tierra Santa.
Si fuera yo me Quitaría la vida para enmendar mi falta.

Relato corto de Jacob Spregner.


Firma: Al Frost.